Archivos para 14/11/07

14
Nov
07

Estado de coma

  ¡Qué estrellón contra la realidad! Abrir los ojos a algo nunca es fácil pero darse cuenta que uno los tiene cerrados porque quiere, y no porque le toca, lo hace aún más difícil.

¡Qué choque con la realidad! He tratado de abrir los ojos, pero sólo para darme cuenta que estaban así porque yo lo quería. ¿Qué es esta burbuja en la que me he metido? ¿Qué es aquello que hay afuera de mi mente que no quiero ver ni dejar entrar? Siento miedo… ¿qué hacer ahora que por fin me doy cuenta en el estado de coma en el que estoy? Sólo lloro y me doy cuenta que caigo por un abismo hacía lo se encuentra afuera de mi mente y no sé qué hacer para detenerme, no sé cómo parar; de todas formas de nada m sirve parar porque asó lo quiera o no voy a seguir sintiendo el vacío de la caída y en algún momento el golpe llegará -golpe fuerte de mi cuerpo frente a un mundo que no conozco. No entiendo en qué momento me vendé los ojos, bloqueé la realidad para crearme mi mundo (que no existe sino en mi mente) y que cada vez más se aleja de lo que hay a mi alrededor… Deja de correr, respira, mira bien, abre los ojos: cosas que me digo pero por más que las repita no la puedo hacer. Me gustaría decir entonces en este momento, “Detengan el mundo, esta es mi parada”, pero tengo claro que las cosas no son así de sencillas, el mundo no para solamente para mí; debe ser al revés, yo soy la que tengo que parar a mirar lo que pasa en el mundo (momento de claridad en donde abro bien los ojos y la luz me pega con fuerza)… ¿Qué  día voy a estar desocupada? Parece que hoy; hoy logré un mano a mano con el tiempo y lo vencí, de ahí este escrito: de la lucha con el tiempo, con la mente, con la realidad, en fin, conmigo misma.

14
Nov
07

Vómito de pensamientos, honestidad violenta

    Ojos abiertos, mente cerrada. ¿O es al revés? Ya ni sé que pensar; las horas pasan, los minutos también… ¿a qué horas se hizo tan tarde? De vez en cuando me entra una angustia existencial, tal vez un estado de esquizofrenia furioso y violento en el que no sé qué hago, qué ha pasado con mi vida y hasta pierdo el sentido de a dónde voy, algo así como un confusión total y enajenación completa. Se cierra la garganta lentamente, dejándome cada vez con menos aire. La rabia empieza a subir a la cabeza de manera cada vez más acelerada; pero cuando llega a su límite siento que la mente se despega del cuerpo para así caer en un estado de ira profundo. Trato de gritar, pero la garganta sigue cerrada y la voz no quiere salir, de pronto tiene miedo de las consecuencias, de lo que de ella pueda salir. Frente a un grito mudo de completa desesperación, las manos se cierran y aprietan con fuerza, los dientes crujen y las lágrimas empiezan a salir de manera incontrolable. En este viaje en el que trato de abrir los ojos y la mente, andar a paso lento o simplemente sentarse a mirar, traen consecuencias como el estado en el que me encuentro ahora. Entonces me pregunto, ¿qué pasa en mí? Al parecer enfrentarme a mis ideas me aterroriza y me lleva a un estado de alienación con tal de evadir lo que pasa en mi cabeza. Sin embargo, creo que llegó el momento de dar rienda suelta a lo que hay por dentro. Una vez puesto en ‘papel’ los sentidos se normalizan, la ira baja y nuevamente puedo respirar profundamente. De ahora en adelante hay que tomar un viaje hacia mis adentros, escudriñar en la cabeza y afrontar las cosas. Hay que limpiar, levantar la mirada y fijar un nuevo rumbo. Este viaje se trata de abrir, renovar y encontrar un paso más lento para así realmente darme cuenta de los que pasa alrededor. Hay que tornarse más esquizofrénico, alucinar un poco más para abrir la mente y ver las cosas con otra mirada, para poder mostrar ese mundo propio que hemos creado y enriquecer así el mundo de los demás. Aunque nunca hay que dejarnos ir por completo, siempre es necesario conservar los pies en la tierra.