Archivos para 24/10/07

24
Oct
07

Introduciendo el Mac (1984)

Creo que en 1984 cuando salió este comercial de Apple que introdujo a Macintosh nunca pensaron que estaban mostrando un futuro; puede que no sea como  el “1984″ de George Orwell que menciona el comercial, pero ciertamente sí es algo parecido a nuestro presente. Las personas que parecen imnotizadas por la pantalla, no solamente se parecen a una realidad actual, sino también a una institución mental: cada uno con su propio problema pero cegados ante el poder de la pantalla o de un medicamento. Para ellos Macintosh es la salvación, ¿y para nosotros?

24
Oct
07

Un poco de Zeitgeist para un poco de esquizofrenia

Ir en contra de una sociedad -o por lo menos de lo que la mayoría de la sociedad piense-,  ver el mundo con una mirada distinta a la de los demás o darse cuenta de una verdad que pocos saben nunca ha sido fácil. Abrir los ojos, pero en general la mente,  y ver desde una perspectiva diferente es lo que ha logrado un largometraje como Zeitgeist.  Una mirada de este tipo no se distancia mucho de la mirada de un esquizofrénico; este último también ve su entorno de una manera única y entiende las  cosas que pasan a su alrededor como fragmentos heterogéneos que él mezcla para formar algo completamente nuevo y diferente.

Las sociedades occidentales (hablo de occidentales porque estas son las que conozco) como en las que vivimos hoy en día  toman al esquizofrénico como enfermo, desde mi punto de vista el esquizofrénico es brillante, iluminado. Las razones para afirmar estos son simples: el esquizofrénico es capaz de ver el mundo como él quiera, no necesita de un guía, gobierno o un mercado que le diga qué comprar y cómo hacer las cosas; en pocas palabras, el esquizofrénico es un “espíritu libre”. Opuestos al esquizofrénico estamos nosotros. Como bien lo argumenta y lo muestra la película Zeitgeist, la sociedad, o mejor dicho, una gran parte de ella, se ha dejado vendar los ojos  para ser guiados de la mano de los gobiernos y  mercados, sus intereses y sus mentiras. Haciendo de todos estos individuos vendados los verdaderos enfermos.

Siendo así Zeitgeist es un excelente ejemplo de una mirada esquizofrénica del mundo, pues ve conexiones, objetos y fragmentos que une para formarse su propio mundo. Desde este punto de vista pienso que todos deberíamos optar por ser un poco esquizofrénicos en nuestra vida, dejar la mente correr sin tantas restricciones, soltarnos de la mano de quién sea que nos guíe para hacer nuestro propio camino. De una mirada y una mente de este tipo cada quien cree lo que quiere creer y ve lo que quiere ver, claro está, sin llevar esta esquizofrenia  a extremos donde ya no podamos ordenar nada de tantas cosas que dejamos penetrar en nuestra cabeza. Pero si dejemos que nuestra sociedad sea una sociedad esquizofrénica.

El link para la película completa (Zeitgeist) está abajo en el Blogroll.

24
Oct
07

SURPLUS: obsesiones y alucinación

Bajo efectos de alucinación y obsesión vivimos constantemente; se han convertido ya en algo tan cotidiano que simplemente no nos damos cuenta de lo que está pasando. ¿Y qué está pasando? Muchas cosas, entre ellas que las multinacionales, de la mano de un mercado global y la publicidad, están tomando control sobre nuestro consiente e inconsciente y sin darnos cuenta se cambia también el exterior.En una obsesión tan avanzada por el consumo de objetos que no necesitamos, pero que la publicidad nos vende sin problema alguno, ya ni las pastillas sirven. La obsesión de nuestra cultura nos ha llevado a un punto en que alucinamos diariamente. Alucinamos a pensar que mientras más compremos hacemos mejor al mundo, alucinamos que el dinero es todo lo que hay y por tanto todo lo vemos no como personas u objetos sino como costos de dinero. ¿¡Qué psiquiatra nos puede sacar de este lio!? Psiquiatras como  Erik Gandini director de la película Surplus, quien nos muestra un mundo no alucinado, por el contrario nos muestra los defectos y obsesiones compulsivas de nuestra sociedad y cómo estas enfermedades nos hacen más manejables ante los deseos de aquellos que tienen el poder sobre el mercado: las multinacionales. Pero cuidado al dejar de alucinar y obsesionarse, el choque con la realidad es mucho más grande de lo que pensamos, una realidad alucinada y una sociedad compulsiva son sólo los primeros matices de una sociedad corrompida y en letargo.